Navidad en Chicago

chicago-23dec08_mg_4612-potscard-tree1

Árbol de Navidad en la plaza del Ayuntamiento de Chicago, Illinois

Chicago 03.15 am. de madrugada

La familia de Adolfo Carbon y Esperanza en Lincoln, Nebraska, duermen profundamente a las tres de la madrugada cuando hago la maleta para irme a Chicago. Doy las gracias a Adolfo por su hospitalidad al igual que a Javier y Ana en Garden City, Kansas de quienes recibí muy buena acogida. La historia en Garden City todavía no la escribí, pero decir que allí el transporte público no existe, todos tienen enormes coches. En los EE.UU. la gasolina cuesta 1,92 USD el galón (3,8 litros) o sea un chollo para los automovilistas, que no pillan un autobús ni por asomo.

Tenía que ir de Garden City a Lincoln, y el asunto se puso feo el fin de semana. Ni coches de alquiler ni buses, sólo un tren que salía el sábado y al que no me subí porque estaba cansado del cambio de horas. Además tanto Javier como Ana me ofrecieron quedarme y descansar una noche más. Al día siguiente Javier me llevó a Wichita desde donde alquilé un “utilitario” en Hertz al que le agregaron un “maldito gps” que no funcionaba.

Con el mapa en la mano, y aquel artilugio más intuición y mucha suerte busqué la 135 Norte, y le dí gas al Ford milenario. Paré en varias estaciones de servicio para hacer provisiones y poco a poco fuí llegando a Lincoln (5 horas) donde con la ayuda de un buen conductor samaritano conseguimos introducir la dirección de Adolfo Carbon.

Sorpresa!: Lincoln estaba cubierta de nieve e hielo y las ruedas del Ford estaban planas y sin dibujo, genial!, me acordé de la tía de Hertz que me sonreía con cara de Colgate. Increiblemente acerté con el sitio y allí estaban los Carbon esperandome para ofrecerme una cena.

En Lincoln el frío cortaba hasta la sonrisa cuando comenzamos la sesión de fotos de mañana temprano. A mediodía empezó a nevar y las temperaturas se mantuvieron en -15 y bajando. Tocamos retirada una vez completamos la sesión.

El lunes de madrugada Adolfo me acercó al aeropuerto (a las 04.00 am, gracias Adolfo) y de allí volé a Chicago donde Anxo Botana me esperaba. Tardamos un poco en encontrar su coche  en el parking del aeropuerto. (más o menos como varios estadios de fútbol). Para los más despistados los ascensores recuerdan en la botonera la planta donde se dejó el coche mediante los logos de los equipos americanos de fútbol, baloncesto y beisbol.

Anxo es de Compostela y está casado con Jessica Ochoa, americana y de  padres mejicanos. Anxo y Jess se conocieron por internet y al cabo de un año, después de pasar una semana de auténtica pasión y desenfreno en San Francisco, decidieron que estaban destinados el uno para el otro.

En la actualidad viven en Chicago, y suman dos años de casados (la boda fue en Santiago en el 2006) y muy felices,, pensando algún día en volver a Galicia. Ésta noche de noiteboa, la pasaré con ellos en la ciudad, iremos a cenar, a pasear y a ver en primera fila como una banda de músicos negros improvisan un jazz-blues auténtico mientras los Gangster Disciples, sin Eliot Ness y Al Capone cenan en algún restaurante de la ciudad.

(Finalmente la cena se suspendió porque los compañeros de Jess que la organizaban se asustaron con el pronóstico del tiempo. Ahora mismo el mercurio marca -8 C en la calle, un frío que pela).

Mañana 25 salgo para Washington, Atlanta y Birmingham.

Paz y Amor a todos y salud y dientes para aguantar las cenas y el turrón!

Leave a Reply

Please log in using one of these methods to post your comment:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s